Plan Hambre Cero Y El Negocio De La Incaparina

Según datos de la reportera del periódico "La Hora" Regina Pérez el "Plan Hambre Cero" gasta un presupuesto de 102 millones 432 mil 589 quetzales anuales. Se entregan 254 mil "Bolsas Seguras" que tienen un costo unitario de 175.21 quetzales e incluyen los siguientes alimentos: 10 libras de frijol, 10 libras de arroz, 1 botella de aceite, 5 libras de harina de maíz, 2.2 libras de hojuelas de avena y 24 unidades de Incaparina líquida.

El guatemalteco Ricardo Bressani Castignoli es el creador de la fórmula original de la Incaparina, que estaba compuesta, de harina de algodón y harina de maíz, mezcla que le proporcionaba su sabor y olor característico, enriquecida con vitamina A, calcio y riboflavina. Actualmente la fórmula ha sufrido una serie de variaciones, la principal es la sustitución de la harina de algodón por la harina de soya. Esto debido a que en antaño el país era un gran productor de algodón.

La harina de maíz aún continua como su base; el maíz y sus derivados es el alimento más aceptado, consumido y utilizado por la población guatemalteca, pero incompleto de los nutrientes indispensables para los requerimientos nutricionales recomendados. Es por esta razón que aún cuenta con la combinación de otros cereales como la harina de soya, reforzada con micronutrientes como el hierro, acido fólico, zinc, tiamina, riboflavina, niacina, B6, B12 y calcio.

Se considera una bebida proteica y energética, con macronutrientes como la proteína, carbohidratos y grasas en menor proporción, apta para toda población (niños, adolescentes, mujeres embarazadas y lactantes, convalecientes, ancianos, deportistas y personas intolerantes a la lactosa).

El Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá -INCAP- ideo el sistema de complementación proteica entre dos alimentos, empezando a realizar pruebas porcentuales entre arroz con maíz, soya con maíz, algodón y maíz, entre otras combinaciones (siempre y cuando cumplieran con los criterios de disponibilidad y accesibilidad).

Finalmente, el grupo de científicos obtuvo los porcentajes ideales de una mezcla con alta calidad nutritiva; harina de algodón y harina de maíz, dando como resultando la Incaparina. Se lanzó en el año de 1,959 bajo el nombre de "INCAP No.9", producido por la empresa estadounidense "Quaker"; su nombre se deriva de la conjunción de las palabras “INCAP” y “harina".

El "gran negocio" ocurrió cuando el INCAP le vendió la licencia de producción a la Cervecería Centroamericana (Alimentos, S.A.), aunque se firmó un pacto de compromiso social, la empresa opera la producción, distribución y consumo como un eminentemente negocio mercantil. En los casos de los programas sociales del Estado como "Hambre Cero" y la "Bolsa Segura", la empresa opera como proveedor del Estado, quien actualmente es su principal socio comercial.